Grandes paredes forradas con fotografías reproducen un paisaje marítimo con las dos costas en sus extremos, la africana y la española, fomentando así un diálogo entre ambos continentes. Prismas verticales ofrecen la historia de mujeres inmigrantes africanas, con imágenes y la historia de su vida. Una torre de señalización marítima introduce la exposición y sirve de soporte para proyectar el documental que muestra la historia de estas mujeres africanas. Unas maletas, que simbolizan el viaje migratorio, hacen función de urnas de participación, donde el público visitante puede introducir sus propuestas y opiniones. La exposición se completa con dípticos y guías didácticas para colegios.